Movió la ventisca la caja llena de mantas, esparciendo la fragancia de una vida inocente. Con las manitas al viento, hambriento, el bebé lloró. Su lamento deambuló por las calles, buscando unos oídos sensibles. Y quiso el azar que encontrara el corazón conmovido de la madre que lo había abandonado.
Jesús Mª Rodríguez Ojeda
Imagen: "Recien llegado"
Nicoletta Tomas Caravia, Madrid 1963
